Una nueva oportunidad para el Carbón Español

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INTRODUCCIÓN:

NATURAL MINING RESOURCES 1926 SL (‘’NMR’’) nace, desde la experiencia de sus fundadores, desarrollada durante décadas, en los ámbitos del “trading” y de la “explotación de recursos naturales”, con un enfoque de empresa “vertical” dentro del sector de los minerales. Desde sus oficinas centrales en Madrid, y contando con una importante plataforma Logística en el Puerto de El Musel (Gijón), NMR trabaja intensamente para convertirse en una de las referencias del sector del carbón y derivados.

A los pocos meses de su creación (2H2018), la empresa inició su actividad internacional, así como su desarrollo estratégico en el Puerto de Gijon – donde se ha convertido en una referencia en el movimiento de mercancías -, desde el que se da servicio a los países del Norte de África, la Región Mediterránea y el Norte de Europa, a través de operaciones comerciales relacionadas, principalmente, con la industria del acero y del sector energético, Antracitas y otros carbones, arcillas, coque de petróleo y productos relacionados.

2019 terminó para NMR con un movimiento (IN/OUT), desde Gijón, de casi 2 millones de toneladas y una facturación de mas de 135 MM€. Las previsiones para el cierre del año 2020, estiman doblar estas cifras.

1. ¿Cómo y por qué nace el Proyecto?

NMR solicitó ante la Dirección General de Minería del Principado de Asturias, a través de una de sus afiliadas, un Permiso de Investigación denominado «Carballo Norte nº 30806», que fue otorgado con fecha 8 de febrero de 2012. integrada hoy en día en el grupo de Empresas de NMR, solicitó ante la Dirección General de Minería del Principado de Asturias, un Permiso de Investigación denominado «Carballo Norte nº 30806», que fue otorgado con fecha 8 de febrero de 2012.

Este permiso se ubica sobre los activos de la antigua MINARSA (Minas del Narcea, SA), en las inmediaciones de los núcleos de Carballo, Corbeiro y Las Tiendas, en el concejo de Cangas del Narcea, y había pertenecido al Grupo UNION FENOSA, quien cesó su explotación en los años 90.

Los resultados de las labores de investigación y recopilación de datos del yacimiento «pusieron de manifiesto la existencia de carbón (antracita) explotable de forma racional desde el punto de vista técnico, económico y ambiental». Desde el primer momento, la idea ha sido, aprovechando las infraestructuras ya existentes de las labores realizadas en el pasado por Minarsa, explotar las reservas de antracita que quedan.

CLAVES ESTRATÉGICAS

  • NMR nace como compañía en 2018, y se posiciona como una empresa de Trading
  • Aunque poseía activos mineros, en una primera fase se centra en crear un mercado a partir de su acceso a carbón internacional, un profundo conocimiento técnico y comercial de los requerimientos de los clientes, y el convencimiento de que la mejor manera de competir en un mercado tan complejo y competitivo era “aportar un valor diferencial “.
  • Uno de los elementos de diferenciación en esta primera fase del desarrollo de NMR como empresa minera, fue la creación de nuestra Plataforma Logística, ubicada en el Puerto de El Musel, que cuenta con 120.000 m2 y que alberga, de manera constante, entre 500.000 y 800.000 Tm de distintos tipos de carbones. Adicionalmente, en nuestra plataforma se llevan a cabo actividades de “valorización” de los carbones para ofrecer a los clientes las especificaciones que nos requieren en tiempo, forma y precio.

Esta “Propuesta de Valor” nos ha permitido crecer durante 2019 y, al mismo tiempo, ir balanceando nuestro mercado original (más térmico) hacia otros, menos “estrechos en términos de márgenes”, y donde productos de mayor valor añadido tienen cabida. Estos nuevos mercados son los vinculados al sector metalúrgico, y estos productos son los carbones metalúrgicos (que aportan el carbono necesario al proceso de fabricación).

En este nuevo contexto estratégico, la mina de Carballo, con reservas probadas de una antracita de calidad, se configura como una opción interesante para NMR de competir “más y mejor” en sus nuevos mercados finalistas. NMR apuesta por este tipo de yacimientos autóctonos, en propiedad, porque entiende que jugarán un papel importante en el desarrollo de sus mercados (nacional e internacional), situados principalmente en el arco del Mediterráneo y el Norte de Europa.

2. ¿Qué se va a hacer?

El auge del carbón en la zona se produjo cuando la antigua UNIÓN FENOSA puso en explotación la Central Térmica en Soto de la Barca (1965), y se vio favorecido por la crisis del petróleo de principios de los 70, con el gran aumento de su precio, que obligó al gobierno español a diseñar el Plan Energético Nacional (PEN) en 1979. En ese momento de esplendor de la cuenca de Cangas del Narcea, algunas empresas llegaron a tener más de 1.000 mineros, y el total de mineros estaba cerca de los 2.000. Esta situación cambió drásticamente a partir de 1986, con el consiguiente impacto económico en la zona y en Asturias, en general.

En el momento actual, una vez obtenido el permiso de explotación por parte de la Dirección General de Minería, NMR ha iniciado las labores de “acondicionamiento y preparación” de la mina para su explotación.

Estas labores cubren tres alcances complementarios para poder iniciar la operación minera: la preparación de los accesos para que el material pueda evacuarse (en camión), de manera segura y eficiente, desde la mina hasta el Puerto de Gijón; la revisión y puesta a punto de las infraestructuras y medios existentes en la mina; y la construcción de las instalaciones necesarias para albergar los medios y equipos de producción.

Estas actividades deberían finalizarse a lo largo de 2020 ya que el objetivo de NMR es iniciar la producción lo antes posible. NMR tiene operaciones comprometidas con clientes, para los próximos 12 meses, en las que la “antracita” de la mina de Carballo formará parte.

La explotación de la mina se llevará a cabo a través de una filial de NMR, y supondrá la creación de puestos de trabajo locales, en un número todavía no definido por la “propiedad”, pero que se verá favorecido por la intención de NMR de llevar la mina a su máxima producción técnica posible, por lo que las tareas de puesta en marcha resultan determinantes para ello.

En la planificación actual, la empresa se plantea una primera fase de explotación de cinco años, que se irá ampliando en planes de labores sucesivos, en la que se explotarían los recursos de la denominada Capa 5 (con la infraestructura existente), que acumula unas reservas totales, a partir de las investigaciones realizadas, de más de un millón de toneladas. La empresa se plantea la posibilidad de explotar una segunda Capa del yacimiento si las condiciones técnicas lo permiten.

El método de explotación es sencillo y la infraestructura subterránea necesaria está disponible. Por su parte, el desagüe y el transporte del carbón en la mina se podrán realizar por gravedad, y la evacuación del carbón y del estéril de la guía de base se llevará a cabo mediante vagones arrastrados por una locomotora.

En lo que se refiere al impacto medioambiental, la empresa presentó los correspondientes Estudios, necesarios para el otorgamiento de la Concesión de Explotación, en los que se valoraba que la afección medioambiental era muy baja, y se contemplaban las labores de restitución al final del periodo de explotación, en las que se incluyeron, entre otras, las actuaciones de desmantelamiento de las instalaciones auxiliares, el nivelado de las plataformas y limpieza de las cunetas para facilitar el desagüe de las aguas de escorrentía, perfilado de taludes, el acopio y extendido de tierra vegetal, etc.

Adicionalmente a la puesta en funcionamiento de la mina, NMR está en proceso de poner en funcionamiento una Planta de Secado de antracitas en el Puerto de El Musel, que permitirá adecuar las especificaciones (humedad) de sus productos a los requerimientos de los clientes, aumentando, de esa forma, el valor añadido de los mismos, y su capacidad competitiva.

El objetivo de NMR es maximizar la participación de la antracita autóctona en su mix de aprovisionamientos para el Sector metalúrgico. La operación de Carballo no se plantea como un hecho aislado y “oportunista”, sino como un primer paso en la recuperación de algunos activos mineros, cuyo declive se inició al finalizar el siglo XX entre otras razones, por la falta de competitividad en un entorno de precios muy agresivo.  En este sentido, si bien el carbón térmico autóctono no compite en los entornos actuales de precios, la antracita de calidad tiene un valor que ofrece una oportunidad interesante para apoyar su recuperación extractiva.